BIOGRAFIA

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AMO

OCT 13, 2014

Fue elegido Personalidad del Año 2013 por la Academia de la Música Latina. La condecoración se la entregaron en Las Vegas el 20 de noviembre de 2013. Antes de eso la UNESCO le había nombrado Artista por la Paz por su implicación en el proceso de paz y su lucha por conseguir que la Paz sea declarada un Derecho Universal por la ONU a través de la fundación que preside con Juanes, Paz sin fronteras. Simultanea su trabajo en España e Italia, pero frecuenta Iberoamérica con tanta naturalidad y desde hace tantos años, que es su casa, porque en realidad, allí nació, en Panamá. Tiene vocación iberoamericana y la ejerce, pero es más europeo que otros porque su madre, como es sabido, es una actriz italiana, y su padre era, como también es de sobra conocido, un torero español. Quizá para contrarrestar tanta mediterranía recibió una educación francesa y luego hizo su formación de teatro y danza en Inglaterra. De esa amalgama cultural nació un hombre que no se casa con nadie y baila con todas, porque bailar, tantos años después de sus estudios con Lindsay Kemp, Martha Graham o Alvin Ailey, sigue bailando. De hecho asegura que el 80% de lo que escucha es música dance, porque es donde encuentra más alimento, sonidos más interesantes e ideas más innovadoras.

Dice también que la biología marina es su otra vocación y que en varias ocasiones ha sentido la tentación de mandar al garete su carrera, para dedicarse plenamente a estudiar los mares y sus pobladores. No puede evitar ser político, activista de muchas y diversas causas, comprometido, pero sobre todo está poseído por una curiosidad voraz: “Cada día que trabajo me doy cuenta de que hay nuevos campos que explorar.” Será por eso por lo que le gusta tanto el monte como el mar y ha dedicado mucho tiempo y energía a producir buenos jamones y buenos vinos en compañía de sus socios futbolistas, quizá porque él jamás se ha dejado vencer por el miedo al penalty. En casa vive rodeado de muchos perros, pero muchos muchos, además de gallos y gallinas que proporcionan los huevos frescos con los que prepara, por ejemplo, su formidable y sencillo Bizcocho 220. Porque, además de músico, es un enorme cocinero, aunque se resista a escribir un libro de cocina y compartir sus recetas. Dice que se las inventa sobre la marcha, que sería incapaz de reproducirlas y que su especialidad es aprovechar los restos. Su especialidad, en honor a la verdad, es ser un gran anfitrión y ocuparse de absolutamente todos los detalles, porque es creativo y observador y porque no hay tarea que emprenda, ya sea grande o pequeña, cuyos mecanismos y secretos no desee averiguar hasta el final.

Le gusta apropiarse de las cosas, de los proyectos, es imposible que haga algo a medias y ha convivido bien con esas dos personalidades que ha bautizado como Miguel y Bosé, la persona pública y la privada, a los que ha obligado a negociar mediante un tratamiento terapéutico extraordinario que se llamar trabajar, trabajar y trabajar. Porque es infatigable y lo ha sido siempre, la pereza no entra en su vocabulario, aunque se tenga por un zángano y haga himnos al domingo. Técnicos, músicos, productores, asistentes, escenógrafos, regidores se encargan de llevar a cabo los proyectos que diseña en su cabeza con la misma precisión con la que coloca cada cuadro, butaca y alfombra en su casa. En una casa en la que cabe todo con orden y con buen gusto, que tiene algo de industrial, algo de práctica, y es tan amplia como acogedora, una casa que se erige en la misma parcela donde sus padres se trasladaron a vivir en los años 50 a las afueras de Madrid, completamente contracorriente, como contracorriente sabe nadar Miguel. Podría muy bien haber nacido delfín.

Fue actor, aunque no le gusta recibir ese título, porque dice que él, más que actuar, aparentaba. Sin embargo tiene más películas a sus espaldas que muchos que se dicen profesionales, pero es sincero y si le preguntas te confiesa que el cine nunca le gustó, pero quería entenderlo. Demasiadas esperas para alguien a quien no le gusta esperar. Optó por bucear en exclusiva en la música, donde no hay demoras. Porque él es alternativamente paciente e impaciente: puede tardar años en hacer un disco, pero cumpliendo escrupulosamente su plan de trabajo. Es generoso, honesto, detallista. Mantiene amistades de muchísimos años, algunas con compañeros de profesión de otras generaciones que le veneran, le respetan y buscan en él un referente no sólo en lo musical, sino en otro aspecto bastante más complicado: cómo llevar una carrera de artista equilibrada y sostenida en el tiempo. Es divertido, capaz de un humor mordaz, que sé que a veces reprime porque se le escaparía todo el tiempo y hay veces que no conviene meterse en más líos. También es terco, exigente, perfeccionista hasta en los mínimos detalles, pero con un perfeccionismo muy anclado en lo real y lo posible, porque es un tipo bastante terrenal y más calculador que arrebatado.

Dejémoslo en que es un hombre libre, pero meticulosamente ordenado, protector salvaje de su intimidad, pero en absoluto secreto ni huidizo. Da la cara y vive con transparencia en un escaparate del que siempre ha sido consciente, pero nunca ha dependido. Es respetuoso con sus mayores, con las tradiciones, aunque no se las crea o no las comparta. Emocional y a la vez cerebral en las decisiones, es masculino de un modo en que está muy bien serlo.

Dicen que su música es elegante y yo digo que le viene por su querencia británica, esa que hace de su música tan inclasificable más allá de algo general que podría acogerse a la etiqueta beautiful pop o dandy pop. Combina esa parte anglo con el belcantismo, porque para algo el 50% de su raíz es milanesa, lo que confiere a su música un misterio pegadizo y profundo que te lleva en pocos segundos a lugares emocionales que deseas, pero habías olvidado.

En definitiva, da gusto cumplir años con la banda sonora que él nos va componiendo, porque uno siente que está bien acumular, que si echamos cuentas, el saldo es muy positivo y somos ricos en todo lo que con él hemos bailado y gozado.  Dado que pasa tanto tiempo en México, es natural que se rija por el calendario maya en el que un siglo o un ciclo, se compone de 52 años. Será por eso que celebró su personal cambio de siglo con Papito y Papitwo, recorridos por la biografía propia y ajena a la que fue sumando colaboradores, porque él insiste en que no hacemos nada solos, sino que cada gira, cada éxito es fruto de un equipo bien engrasado. Quizá no apegarse al pasado es lo que le permite aprovechar tanto el tiempo, porque dice que para eso sirve principalmente la música, para anclarnos al presente y estirar la vida a nuestro antojo.

Ahora, para arrancar su segundo ciclo maya, Miguel nos ha preparado AMO, porque no sabe encarar la vida si no es desde el territorio que mejor conoce, en el que se mueve, sí, como biólogo marino en el agua, en el agua de las ideas claras y los sentimientos sólidos.

LAS CANCIONES DEL DISCO

Encanto

Amo abunda en himnos gloriosos que envuelven y arrastran. Este es uno de ellos. Espectaculares arreglos de cuerda que emocionan mientras Miguel nos hace pensar en el amor, pero no en una historia de amor, sino en el concepto del amor. El amor es un tirano como un emperador chino, un personaje de una soberbia y una autoridad que no admite discusiones. Todos de rodillas para empezar a hablar. Te quita el sueño, pero no te impide soñar. Eso sí, el amor tiene un talón de Aquiles que es su humanidad: vive escondido en la memoria donde el amor es piedad.

Libre ya de amores

Alegre, positiva. Habla de la curación de las penas del alma. Arranca muy potente como todos los temas de este disco. Es una toma de conciencia de lo bien que se está viviendo libre de temores, libre de amores que nos hacen sufrir tontamente, pero dispuesto para otros amores, los constructivos.

Amo

Hacendoso, laborioso, estudioso, cuidadoso, esmerado a Miguel Bosé podríamos aplicarle todos los sinónimos de ese campo semántico. Amo es una declaración de principios, su credo, su apología del conocimiento y de la curiosidad como motor de la vida y razón para la alegría y el asombro permanente. Canto al optimismo y las infinitas posibilidades de resurgir, de reinventarse implicándose en el universo que nos contiene. Brubaker XL ha producido además otra versión de 7 minutos que saldrá como corte extra.

Solo sí

Agridulce. Podría ser una canción de amor muy triste, muy desgarradora, pero tiene un contenido positivo: está bien estar solo, aunque también te eche de menos. Me conformo con mi soledad y sé vivirla sin neurosis, pero también me gusta el contacto con la persona querida. Reivindicación de los afectos en cuanto que me enriquecen, me aportan, aunque a veces haya metido la pata y haya sufrido. Una buena descripción del estado sentimental al que se llega con la experiencia y la conciencia de los límites y los errores de uno mismo. Este es mi bagaje y lo acepto, parece decirnos Miguel Bosé. Atentos a las maravillosas guitarras brit-pop de Andrew Frampton sobre una melodía italiana muy clásica.

Tú mi salvación

Una balada clásica, tan clásica sencilla y desnuda como sólo algunos pueden permitirse interpretar, sin adornos ni alharacas, a pecho descubierto. Porque de vez en cuando hay que concederse un gustazo.

Sí se puede

Dance-protesta es como define Miguel Bosé entre sonrisas el estilo en el que se enmarca esta canción. La consigna es bailar frenéticamente mientras se hace activismo político. Expresar, sudar la rabia como fase preparatoria para luego pensar con mente clara y promover un cambio en el estado de las cosas. La fuerza de la música pop puesta al servicio de la transformación social usando el cuerpo y la voz como primer paso para tomar conciencia. La letra no deja lugar a ambigüedades. Bosé no esconde su descontento sobre la situación política y señala a quienes mandan como responsables sistemáticos de una situación económica y social injusta y desigual.

Los amores divididos

Producción de Brubaker XL, viejo conocido de Miguel Bosé. Los arreglos, la riqueza de sonidos cautivan al oyente. Pudimos ser y no fuimos, dice la letra. Es otro de esos himnos emocionales que desarrolla una fábula pre-rafaelita en la que la noche, cual Celestina, une a las parejas y lamenta sus separaciones. Intentando reunir los amores perdidos, la luna hace sus conjuros para reparar lo que desunió la inseguridad y la torpeza de los amantes.

Respirar

Habla de la pasión por la lectura. Miguel era de esos niños que se llevaban un libro y una linterna a la cama para leer a escondidas bajo las sábanas. Contenía la respiración como el que se sumerge en el agua mientras se zampaba página tras página de Julio Verne, de Asimov o de Tolkien, para volver a tomar aire cuando cerraba el libro. Pero ¡cuidado! esos monstruos que de niño en la página impresa parecían tan lejanos y fantásticos, hoy están a la vuelta de la esquina. La fantasía puede hacerse realidad.

Nuevo día

Ha sido la última canción del disco en ser compuesta y es la visión de un viajero como es el propio Miguel Bosé que una tarde se ve atrapado por la inexorable e intensa manta de lluvia tropical en un lugar de América. Los excesos de la naturaleza intimidan, pero es importante recordar que todo, incluidos los aguaceros, es pasajero y que a cada emoción positiva o negativa sucederá un día nuevo. De modo que no nos rindamos ni nos quedemos atrapados en los momentos de angustia.

I miss your face

Además de torero refinado, valiente y un pelín seductor, el padre de Miguel era un hombre culto, muy especial, inteligente. Esta canción habla de su ausencia, del recuerdo del padre. Es posible que la propia paternidad de Miguel le esté haciendo pensar más en la imagen paterna y le devuelva la sensación de tenerlo cerca. Está compuesta en colaboración con dos jóvenes autores de 17 y 19 años de los que Miguel habla con entusiasmo. Nada le gusta más que descubrir talento.

Domingo

Una reflexión sobre la pereza propia de un hombre muy trabajador que no puede dejar de componer ni cuando remolonea en la cama. Como el chicle, este es uno de esos temas que no te puedes quitar de encima y que seguirás tarareando el lunes, el martes, el miércoles... Nótese también que el abuelo materno de Miguel se llamaba Domenico y su abuelo paterno era el archiconocido y mítico Domingo Dominguín, apoderado de toreros además de activista cultural, que diríamos hoy.

Aparece el sol y llueve

Según Miguel Bosé este tema nace del cruce entre dos géneros musicales tan dispares como el ska y la revista. Es la demostración más patente de que Miguel, de no ser cantante, siempre puede ser novelista. Su capacidad de inventar da miedo, según le decía de niño su propia madre, Lucía. Esta es la historia de un transformista que trabaja por las noches en el cabaret vestido de mujer con plumas, lentejuelas, glamour, pero que por la mañana cuando vuelve a su casa y se quita los taconazos lo que quiere es ver a su novia. Pero los horarios se cruzan, ella trabaja de día y la historia de amor acaba en frustración cotidiana: cuando por fin sale el sol, va y llueve. El brillo del escenario por un lado y la sordidez de la soledad doméstica por otro.

Textos de Angeles González-Sinde