BIOGRAFIA

titulo

COMPARTIR EN:

Cardio

SEP 18, 2012

 

Cardio’
 
Miguel Bosé
 
1. Cómo he llegado hasta aquí
 
Miguel viene de celebrar sus treinta años de carrera con el espectacular éxito de ‘Papito’, durante dos años el disco más vendido en todos los mercados latinos con más de dos millones y medio de copias. Y por si fuera poco, durante ese tiempo ha recorrido medio planeta con la gira ‘Papitour’. El resumen vital de todo aquello lo expresa así: “Tenía mucho que agradecer a mucha gente, por eso quise ir a cuantos lugares fuera posible, para cantarles lo que querían oír. Siempre digo que si se me quiere pillar por algún sitio, que alguien me haga sentir que le debo algo. Cuando me siento en deuda, lo doy todo. Y lo que la gente ha venido dándome a lo largo de estos treinta últimos años, de algún modo tenía que ser correspondido sobradamente.”
 
 
2. ‘Papito’, el cierre de una etapa
 
En realidad, el propio Miguel reconoce que el cambio de etapa ya había empezado a gestarse con ‘Velvetina’.  “Llega un día” -confiesa- “que te levantas una mañana y no sabes por qué no eres capaz de componer como antes y te dices: ‘tengo que intentar hacer algo en la línea de “Si tú no vuelves” o de “Te comería el corazón” y pasa que ya no te acuerdas, que esos acordes ya no están, se fueron. Y con ‘Velvetina’ pasó. Ahí se anunciaba algo. Necesitaba resolver un ciclo y buscaba la excusa, el momento para hacerlo, y finalmente tuve la suerte de dar con ‘Papito’. Ese disco realmente me ha servido para poner la guinda de oro y cerrar por todo lo alto treinta años de carrera.”
 
 
3. Dónde está mi público
 
Confiesa que ha llegado a conocer mejor a su público que a su carrera. “Sé cual es la identidad de mi público” –dice- “es bastardo, no tiene ni pies ni cabeza, no tiene tribu, no pertenece a ninguna y pertenece a todas. Pero cuando los veo en los conciertos me doy cuenta de que tienen algo en común, que hay mucha sintonía entre todos. Mi público es quien me obliga a que siempre sorprenda, a que tire para adelante, a que no me repita, aunque tengo que reconocer que esas son cosas que no me cuestan y que hago de forma natural.”
 
 
4. Por qué se llama ‘Cardio’
 
“Antes de empezar a grabar el disco, no tenía ni idea de cómo iba a llamarse, cosa que en verdad nunca me había pasado antes. En realidad, le hubiese puesto Cardior, pero no lo hice por eso de posibles problemas con marcas. ‘Cardio’ en griego significa ‘corazón’; es la vida, es la muerte, es lo quirúrgico, es laboratorio; tiene incluso un cierto color como de electrónica. Creo que si tuviese que editar una nueva revista la llamaría ‘Cardio’, y en ella se podría hablar por igual tanto de arquitectura como de moda, de cocina o de política. Una revista en equilibrio entre las tendencias más contemporáneas y su nombre clásico. Sí, esa es la historia de la identidad de ‘Cardio’. Es una especie de propuesta presentación de otoños, inviernos, veranos y primaveras.”
 
 
5. El espíritu del disco
 
‘Cardio’ recuerda a los mejores momentos de Miguel. Pop fresco y sin artificios. Con canciones que aparentemente no pretenden decir casi nada y que sin embargo acaban diciéndolo casi todo. “Cardio” es, en realidad, un divertimento” –repite en más de una ocasión-. “Pensándolo bien creo que me ha salido un disco muy solar.”
 
 
6. El equipo de trabajo
 
Miguel siempre ha tenido un exquisito cuidado con los arreglos y las mezclas de sus discos. Cuando se mete en un estudio de grabación no descuida ni un solo detalle; en esta ocasión ha contado con la complicidad en la composición y escritura de los temas de su imprescindible amigo Nicolás Sorín (formado en Berkeley -Boston-, la mejor universidad de música del mundo); de Pepo Scherman en la ingeniería de sonido y grabación en estudio; de Mikel Irazoki, líder de su banda desde hace años, y del toque final de Andy Bradfield en mezclas, esa mano mágica que acaba por cuadrarlo todo, y a la que Miguel ha confiado sus últimos trabajos, ‘Papito’ por ejemplo.
 
 
7. Cómo imaginó ‘Cardio’
 
 “Yo lo veo como una pasarela” – relata- “en la que cada canción es habitada por su propio personaje, con su forma de vestir, de exhibirse y de ser. Salen, y mientras desfilan sobre ella, cantan y cuentan su historia. De pronto aparece uno, idealista y contestatario, cegando al personal con la luz dorada de su ‘Júrame’ y al poco tiempo, otro más dark e inquietante pretende resolver un conflicto de pareja a golpe de sierra mecánica con ‘Dame argumentos’, o luego uno que desnudo va, de rodillas, entonando en penitencia un ‘Por ti’… y todo eso sucede ante tus ojos, en una absurda pasarela. Creo que ver y escuchar a contrapié a tantos personajes diferentes es algo muy atractivo y que va a mostrar a muchos “migueles” que vienen de la pasarela del pasado, pero que hablan de hoy en futuro. Nunca antes me había ocurrido, pero ya se sabe… cada trabajo no sólo sucede en tiempo real, si no que manda.”
 
 
8. El lenguaje, el primer reto.
 
“El primer reto fue el ver si era capaz de pulir el lenguaje hasta el extremo de lo más simple y básico, de forma más descarada -no más libre, lo que siempre he hecho- pero sí dar con letras a la vez que caprichosas que fueran sensatas; a la vez que divertidas, cuerdas; que fueran indomables y directas, pero también profundas y ligeras”.
 
 
9. Cómo hago mis canciones
 
“Todas las canciones en su origen nacen con urgencia y en forma de vómitos/melodías. Los primeros acordes llegan luego, por necesidad, porque me lo pide el cuerpo o la mente. Una vez que ya existe esa base empiezan el caos, las dudas y los sudores. Y ahí quedan colgando a la espera del momento en el que, junto a mi equipo, nos metemos a darles orden en el laboratorio de la preproducción. Después y según vayan llamando a nuestra puerta muchas cosas, las vamos abordando; en realidad no es tan diferente al proceso del revelado de una fotografía o el del pintar un cuadro. De forma natural, van surgiendo una a una, profundidades, luces, colores, temperaturas y todo el resto. Lo que se vaya descubriendo, si tiene sentido, se irá incorporando.”
 
 
10. La ironía como compromiso
 
Miguel tiene claro que en sus canciones la ironía es más saludable que el compromiso. Es más directa y por tanto llega mucho más. “El compromiso” -aclara-  “obliga en cierta manera a que las emociones sean activas, mientras que la ironía tiene un efecto sobre ellas más ligero y saludable. Y es que además, al final, ambos procesos acaban sugiriendo lo mismo para llegar a un idéntico destino. Todos los caminos llevan a Roma pero el de la ironía le permite a uno que no tenga que ser obligatoriamente a pie.”   
 
 
El disco canción a canción
 
Estuve a punto de…           
 
Es el primer single del disco, que empezará a sonar a partir de finales de Enero. Pop fresco que recoge a risas sencillos momentos del vivir que a menudo se nos van de las manos. Miguel lo resume así: “¿Cuántas veces hemos estado a punto de cagarla por un beso, ese pequeño ratoncito pintado de carmín que tiene la peligrosidad de una bomba de relojería?”
 
 
Júrame         
 
“Esta canción es el la historia del concierto de ‘Paz sin Fronteras’ que se celebró en Cuba”, reconoce el propio Miguel. “Es el diario de Miguel y Juanes a lo largo de meses y meses. Es el retrato de una lealtad, en la que los dos, día a día y asistidos por una Karen embarazada, nos mantuvimos para no flaquear.” La clave de ‘Júrame’ reside en un teléfono que siempre comunica. Un teléfono al que nadie contesta o que no quieren coger, el de la solidaridad, el del compromiso por la Paz. El resultado final cuenta que si a pesar de todo existe voluntad, siempre pasarán cosas que muevan otras para que, finalmente, algo sea posible. La letra lo dice todo: “… prohibir a no vivir en paz, por muy que esté prohibido estar, prohibir no impide amar… y algo pasa siempre si es que hay voluntad.”
 
 “Y así resumiendo lo digo en la canción: “Júrame hermano que esto es pan sagrado, que así nos corten la lengua, así nos maten de frío, en cada memoria tú estarás conmigo, siempre.” Nos juramos el uno al otro que si al final de todo quedáramos solos, que a dos voces con una guitarra estaríamos allí, por la Paz. Y así fue.”
 
La canción se gestó durante las semanas previas al concierto de ‘Paz sin fronteras’ que se celebró en La Habana el 20 de Septiembre del año pasado ante más de un millón y medio de personas en la Plaza de la Revolución. El concierto, liderado por el cantante colombiano Juanes y por el propio Miguel, provocó durísimas protestas y amenazas por parte del exilio cubano en Miami.
 
 
Dame Argumentos 
 
“La historia de esta canción arranca con los argumentos de la ruptura de una pareja”, cuenta el propio Miguel. “En un momento dado me ví atrapado en lo obvio y empecé a novelar; y entonces entré en una segunda parte que se salió por una tangente tan imprevista que cayó en el delirio. Me dije: ‘Si después del análisis y mea culpa de todos los por qués, y si tras el chantaje que los buenos recuerdos nos ofrecen, nada nos conduce a nada, ¡qué cojones!, sólo nos queda la vía jurídica, la de ir directamente al abogado. Y si al final de eso tampoco nada funciona, deja que vuele mi imaginación para que todo parezca un accidente’.
 
“A partir de ese momento se me abrió el cielo”, confiesa, “empecé a divertirme y acabé en algo muy oscuro, muy inquietante y muy liberatorio. El apogeo final, es una carnicería de un rasgar de guitarras forenses y de chelos a puñaladas. Ahí es cuando todo diálogo deja de serlo y deja paso a lo sublime y forense al más puro estilo Dexter.”
 
 
Por Ti  
 
Aquí nos encontramos con el lado más romántico de Miguel, del que más le cuesta hablar; le da hasta un cierto pudor. Es la única verdadera balada del disco. Su idea fue clara desde el principio: “Quería traicionarme, escribir una canción sólo para el corazón, para los corazones, con palabras e ideas muy sencillas, cargada de lírica y poco complicada. Y creo haberlo conseguido. Dí con el estribillo más corto del mundo: “Por ti”. El tema viaja como una rueda que va creciendo y creciendo, como el aire que empieza por un aliento y acaba en huracán, simplemente por inercia. Lo difícil -cuenta la canción- no es saber decirle a alguien que le quieres -cosa que a todos place- si no ser capaz de saber escucharlo, de saber encajarlo y recibirlo de la voz de quien te quiere. En el amor es un ejercicio que se debe aprender a hacer.
 
 
A mí me da igual    
 
Para esta canción Miguel tenía muchas letras, muchos borradores, pero no le encontraba el tono a  la historia. Solo sabía que quería que fuera algo muy divertido. Y acabó inspirándose en un ucraniano que trabaja en su equipo; un tipo que estaba convencido de hablar en castellano –y aunque siempre se le entendía- sus construcciones gramaticales eran muy singulares. Fue entonces cuando pensó en fabricar un lenguaje para cantar en “emigrante”. “Sé que es sintáctica y gramaticalmente incorrecto”, reconoce, “que tiene palabras inventadas, pero así es como hablan muchos de ellos y cuando quieren decir: ‘no me gusta nada que me mientas por que me hieres’ lo transforman en: ‘… A  mí lo que no nada gusta es de ti // De tanto mentir en // Mí herido quedar…’
 
 
Cardio
 
Miguel tiene verdadera pasión por la Etimología. “Soy de letras”, suele decir con orgullo, “lo mío era el latín y el griego”. En esta canción, de nuevo y como en muchas otras, inventa palabras tales como ‘Frivolaridad’ cuyo significado sería: “la frivolidad en grado máximo expresada con ligereza y al cubo” o ‘Matemusifísica’ que es algo así como: “un arte compendio de la matemática, la música y la física, tres ingredientes básicos de la naturaleza de la música; y no solo, también entre otras, de la arquitectura, la perfumería o la astronomía, y que además pone a cada cosa en su sitio y le asigna un tono o timbre.”
 
El estribillo de la canción lo explica de manera muy didáctica: “Hay un truco muy útil y fácil que sirve para posicionar argumentos y ubicarnos para el diálogo: las preposiciones. No es lo mismo estar “sobre” que “bajo” “ante”, “con” o “contra” alguien… sino aprendemos a usarlas bien, podemos confundir, por ejemplo, el odio con las arritmias de lo cardio.”
 
 
El Perro
 
Está dedicada a todos los ‘hombres-perro’ que son pareja de ‘mujeres-perra’. A esos que por querer tanto, un día ceden el relevo a sus chicas, deciden dejarse mantener para hacerlas felices y acaban siendo considerados como seres de compañía. Y lo compara a la relación que tiene una mala persona con su perro. Le basta con su presencia y con que obedezca para sentirse acompañado. Y en ese paralelismo, utiliza un lenguaje común al del adiestramiento en alemán, del tipo: ‘siéntate’, ‘ponte aquí’ o ‘acuéstate’.  “Pero llega un momento”, aclara Miguel,  “en el que el perro, harto ya de ser considerado sólo un perro, deja de mover la cola y desaparece. Se va en busca de un amo que le entienda y le quiera. Moraleja: …da buena cuenta de lo que tienes a tu lado y cuídalo a tiempo o nunca tendrás nada ya tan bello jamás. Pero claro, de eso sólo se da cuenta quien lo pierde…”
 
 
¿Hay?
 
“A partir de esta canción, Nico y yo, después de mucho esbozar, sentimos que habíamos pillado el rumbo. Fue la primera que nació para este proyecto. Nos parecía, y nos lo sigue pareciendo, que tiene una magia muy especial que lo conjuga todo: elegancia, audacia, sutileza, vértigo, valentía, sofisticación, romanticismo, desobediencia, perfume… esa fue la clave. Y para ello creamos un personaje de mucha personalidad en cuanto a desesperación y desaliento. Necesitaba una herida y mostrarse fuerte, un Lord Byron, un Heathcliff de ‘Cumbres Borrascosas’, un romántico colgado de la mano de su amante en el abismo. Y ahí, el sonido de las guitarras eléctricas rasgando la calma, nos sirvieron para crear esa sensación, la de la historia de un hombre desesperado al borde del precipicio. Es uno de los personajes más bonitos de toda la pasarela. Es algo así como ‘El Príncipe que las marea’.
 
 
Ayurvédico
 
Esta es una canción-recetadecocina. Podría ser, perfectamente, la banda sonora de una película de Bollywood. Se compuso mientras Miguel estaba haciendo dieta ayurvédica. Era inevitable que eso no tuviera sus consecuencias. “Sentí la necesidad de ponerme en forma para estar a la altura del nuevo proyecto. Pero primero tenía que empezar por limpiar mi organismo antes de pretender adelgazar parte de los 104 kilos que los dos años y medio del ‘Papitour’ me habían dejado en herencia; y empecé por lo ayurveda, tomando mucha cúrcuma, que es el mayor depurador que hay para el bazo y el páncreas”.
 
“Es un tema que no tiene ni pies ni cabeza, solo buen rollo y un estribillo sin sentido: Hey, your rice is beautiful…. Todo lo que aparece es picado, cortado y hervido con enorme frenesí. Surgió en un momento de explosión creativa. Nos gustaron sus caderas y cómo sonaban, cómo percutían y así quedó. Las recetas tampoco tienen por qué tener ni pies ni cabeza. Las especias en cocina son puro divertimento, como el de conquistar dos tallas menos para entrar holgado y sin fotoshop en la portada de un nuevo disco.”
 
 
Y poco más
 
Aquí se habla sin piedad ni tapujos de los fanatismos religiosos. De las verdades grandes como mentiras de sus legiones. Es un tema concebido como una marcha militar cuyos arreglos de comienzo son pura entomología. Todo sonido en el principio pretende imitar los de las hormigas, cucarachas, termitas, ciempiés… a los que se van sumando y uniendo, según crece el tema, otros más pesados, los de animales mayores, como jirafas, rinocerontes o elefantes, en forma de armada o de estampida. Toda la composición está pensada para crear una atmósfera cerrada, claustrofóbica en donde no se pueda ni pensar ni respirar. Al final, no hay semicorchea, ni beat que quede libre. No queda aire, solo un muro sónico agobiante que ahoga.” En esta canción, Miguel se inspiró en la crisis de fe que padeció y le confesó una numeraria del Opus Dei. 
 
 
La verdad
 
Esta canción es un viaje que empieza en el pasado (con un piano lejano que se oye como al fondo de un pasillo, con esa enorme reverberación que da la sensación de pasado), que pasa por el presente (el sonido se seca y comienza la historia), atraviesa el futuro (entra en él por una espiral sónica hasta especular en forma de “ragtime”), y de nuevo cae en el presente para volver al pasado.      De ahí todo este juego de palabras: “Lo que quede será pasado, lo pasado vendrá después, con el tiempo se cierra el paso, que hace tanto tiempo de todo que, lo que aún queda será, si fue…”.  “Los recuerdos”, acaba sentenciando Miguel, “que se peleen su espacio que yo no voy a hacerlo por ellos. La verdad es que soy lo más presente y futuro del mundo. No me paro ni un momento a contemplar el pasado, no conservo nada de él, ocupa mucho y pesa demasiado.” 
 
Eso no
 
“Esta canción es puro T.Rex. Su sonido, su estética y su espíritu son de T.Rex. Es muy amanerada, muy “gay power”, muy mariquita de plataformón. Tiene la actitud y el “glam” de los setenta, como cuando adolescentes vivíamos esclavos del “look” a la última, y nos depilábamos cejas y pintábamos ojos. Me recuerda muchísimo a mi época de Londres. Es un gran homenaje a T.Rex. No puedo parar de escucharla, no sé por qué. Me pone de buen rollo.”